Leopoldo lo mira compasivo. De rodillas frente a él le suplica.
--pídeme lo que quieras menos eso... Pídeme la vida pero no me pidas cosas que un padre no te pueda dar.
--¡¡tu no eres mi padre¡¡ --le grita Emilio.
--para mí sí, para mi sí.y es una pena que todos estos años que yo he luchado para ser un padre no hayan servido para nada...
Leopoldo se siente muy decepcionado:
--para mí eras el hijo varón que nunca tuvo.
Leopoldo se levanta y se aleja de él. A Emilio le duele mucho darse cuenta que no puede convencer a su amado.
--debí haber muerto.--dice Emilio triste y enfadado.
Leopoldo lo mira pero no se acerca:
--no digas eso.
--¡¡asi no sería un estorbo para tu felicidad¡¡
Leopoldo lo mira herido:
--¿porqué me haces esto? ¿qué te pasa conmigo? creo que me he portado bien contigo..
--¡no es justo, te vas con otra y me dejas¡ ¡¡me quedo solo y paralítico de por vida por tu culpa¡
--volverás a caminar...
Emilio está muy triste. Se da cuenta que ha apostado y ha perdido y que ahora ya nada podrá ser igual. Se da cuenta que ha perdido a Leopoldo y lo único que le queda es obligarlo a hacerle el amor para darse el gusto de poseerlo.
--¡¡no, no pienso seguir el tratamiento, es más si no te acuestas conmigo me mato¡¡
Emilio está muy agresivo. Habla como loco. Leopoldo mira a Emilio con el rostro desencajado:
--no hablas en serio.
Emilio se da cuenta que su advertencia funciona así que sigue amenazándolo:
--¡¡muy en serio, quiero que esta noche hagamos el amor, si no no sé cómo no se cuando pero te juro que te mato¡
Leopoldo está desesperado. Hacer el amor con Emilio es algo que ni pasa por su cabeza, es algo imposible. Mira a Emilio triste:
--estás mal... mal...
Lo deja solo con la esperanza que reaccione. Emilio no deja de gritar.
--¡¡te juro que me mato¡¡ me mato¡
Leopoldo va al apartamento de su hermano. Lo recibe llorando destrozado. Fabio se angustia.
--¿¿le paso algo malo a Emilio?
Leopoldo está deshecho. Llora lágrimas de sangre. Es como si Emilio hubiera muerto. Se siente fatal.
--no sabes las cosas que me ha dicho. ¡¡es una pesadilla¡
Fabio mira a su hermano con pena, aunque le consuela darse cuenta que no lo puede corresponder a Emilio. Es un miedo que tenía.
–¿qué paso, se te declaró?
Leopoldo mira a su hermano sorprendido:
–¿lo sabias?
--era evidente, te ama demasiado. No sé como no te diste cuenta.
–¿y porqué no me dijiste? --le reprocha.
--¿¿qué te iba a decir? ¡¡¿¿como?¡
--si yo hubiera sabido esto lo hubiera frenado...
--cuando yo me enteré era demasiado tarde..
Leopoldo se lleva las manos a la cabeza desesperado:
--pero como... ¿porqué? ¿qué hice yo mal?
--nada, no nos enamoramos de quien queremos. Tú creiste que era un hijo para ti y en cambio en él nacía el deseo. El amor.
Leopoldo se sienta en el sofá. Lo mira con los ojos lleno de sangre.
--y ahora que hago?
Fabio se sienta a su lado:
--¿qué quieres hacer?
--¡¡no sé¡¡ --llora desesperado-- Emilio se quiere matar, mi hijo no quiere vivir, mi hijo me ama a mí y dice que sino le hago el amor se mata ¿qué hago?
Fabio siente rabia de lo que Emilio quiere obligar a hacerle el amor a su hermano, le da rabia que no haya preferido luchar por el otro hermano, él que sí le puede corresponder.
--Emilio se enamoró del hermano equivocado --dice con tristeza.
Leopoldo se seca las lágrimas. Mira a su hermano sorprendido.
--yo me acosté con él.
–¿de qué hablas?
--soy gay y me gusta tu hijo.
Leopoldo está de piedra. Sale de una sorpresa a otro. Cree que está en medio de una pesadilla y que va a despertar de un momento a otro.
--sigue el juego, dile a Emilio que te acostarás con él, en las escenas de sexo yo ocupo tu lugar.
Leopoldo está de piedra. Primero se entera que su hijo lo ve como su macho y ahora Fabio le está proponiendo algo que no acaba de entender. Se lleva las manos a la cabeza. Se sienta. Está al borde del infarto.
--¿qué dices...?
--escucha bien mi plan...
Leopoldo está muy nervioso, no entiende mucho lo que le está contando su hermano. Sólo entiende que Emilio va a creer que hacen el amor. Fabio no actúa desinteresadamente, no desea que su hermano se acueste con Emilio, es una manera de separarlos, de darse el gusto, de luchar por el amor de Emilio..Leopoldo se levanta. Alterado.
--¡¡esto es un disparate¡ ¡¡no puede salir bien¡
Fabio está nervioso. Es el más interesado en que el plan se haga tal y como él lo ha pensando.
--¡¡Emilio está como loco por coger contigo, no pensará¡
Leopoldo se lleva las manos a los oídos atormentado:
--¡¡no vuelvas a decir eso¡
A Leopoldo le produce angustia, horror el sólo pensamiento que su hijastro lo quiere meter en su cama.
--¿y que es lo que vas a hacer dejarlo morir? ¿Vas a coger con él?
Leopoldo se acaricia el pelo muy nervioso:
--¡¡no claro que no¡
--¿y entonces?
--La verdad. La verdad es el único camino, buscaré ayuda profesional.
--¡¡Emilio está obsesionado contigo y la única manera de acabar con las obsesiones es que se hagan realidad¡¡
Leopoldo está desesperado:
–¿Y si quiere más y si con una vez no tiene bastante y si esto alimenta ese absurdo amor?
--Pues iremos improvisando sobre la marcha. Ahora lo único que importa es Emilio ¡¡no me importa nada más¡
Fabio habla con amargura, le duele mucho que Emilio esté dispuesto a todo por coger con su padrastro. Se está muriendo de los celos porque no ha sido él el elegido
--no me parece... engañarlo.
–¿prefieres que se muera?
Leopoldo está desesperado.
--¡¡no claro que no¡¡
Fabio le pone la mano en los hombros:
--ayudame a salvarlo.
--así no alimentamos ese amor...?
–¿quieres que pase toda la vida en una silla de ruedas? que se opere luego le decimos la verdad. Así tampoco va a aceptar ver a un profesional.
Leopoldo no está nada convencido. Resopla resignado y dice:
--haremos lo que tú digas y que Díos nos ayude.
Leopoldo está deshecho. Se siente muerto por dentro. Sus ojos llenos de lágrimas. Fabio no puede evitar una sonrisa pícara. Tiene muchas ganas de volver a hacer el amor con Emilio. Le produce placer romper el sueño de Emilio. Le excita acostarse con él haciéndose pasar con el hombre que ama aunque también eso lo frustra.
--si Emilio supiera con quien se va a acostar... --dice para sí.











No hay comentarios:
Publicar un comentario