Leopoldo y Emilio están fundidos en un cálido abrazo. Es un abrazo que los dos disfrutan. Leopoldo porque cree que es el abrazo de un hijo. Emilio porque está abrazando al hombre que ama. No puede callar por más tiempo lo que siente. Desea tanto saborear los labios de su padrastro, conocer ese gusto que le está prohibido. Los labios de él lo llaman... Se acerca a ellos peligrosamente. Sólo unos segundos y beberá del fruto deseado. Suena el celular de Leopoldo. Entonces el hombre se disculpa con Emilio y se aparta de él. Emilio se queda frustrado. Justo ahora que se había decidido a besarlo sin importarle las consecuencias.
--Fabio, hermano... ¡¡cuánto tiempo¡ ¡¡qué alegría.¡
Emilio se queda escuchando la conversación.
--¿¿qué vienes? ¿Cuándo?
Leopoldo está muy emocionado:
--¡sí claro eres bien recibido¡ ¡¡que ganas de verte.¡ ¡¡son muchos años ya¡ ¡¡ya sabes que mi casa es tu casa...¡
Emilio se estremece: ¿él solo con los dos galanes?¡ Está que salta de una pierna. Aunque le gusta mucho vivir solo con su amado Leopoldo el hermano de éste, es algo más joven, no está nada mal. Emilio era muy niño pero vibra al recordar su cuerpo desnudo en la ducha, ese ducha que tiene entrada desde su baño gracias a lo cual vive sus momentos eróticos más importantes del momento. Leopoldo ha sido desde siempre su vida pero para qué engañarse, Fabio es un pedazo de macho y verlo desnudo le va a gustar mucho. Lo está deseando. Su hermana se quedó con la habitación que tiene una ventana al parque que hay a los pies de la casa. Cuando Emilio se quedó en la habitación de al lado del baño nunca pensó que le sería tan excitante, que sus momentos de erotismo, de ponerse cachondo, lo ha vivido gracias a eso. Con la emoción de preparar la llegada de su hermano, Leopoldo se olvida un poco de Emilio. Ya se olvida la conversación de antes, todo carece de importancia. Aunque a Emilio le da pena sentirse desplazado es una alivio porqué no le estaba gustando hacia donde estaba llevando esa conversación. Además pensar que podrá volver a ver desnudo a Fabio es algo que le gusta mucho. Hace como 10 años de la última vez que lo vio. Recuerda el deseo de verlo desnudo. Era guapo. No tanto como su hermano pero es muy atractivo .
--Lo dos son tan guapos...
A Emilio le gustan mucho los dos físicamente.
Y además es solo hermano de Leopoldo por parte de padre y no comparten lazos de sangre. En el amor solo vale Leopoldo pero para perder su virginidad Fabio también le encanta.
--acostarme con Fabio sería menos feo.. Además él no tiene novia. Con él a lo mejor tendría esperanzas.
Es un recuerdo de su niñez pero lo tiene muy presente. Él era un niño y Fabio ya todo un hombre de 25. A nadie se le ocurría que ese niño disfrutaba viendo a los machos desnudo. Recuerda el cuerpo desnudo de Fabio, recién salido de la ducha. Su cuerpo húmedo, su melena pegada al cuerpo. Le pone "enfermo" de deseo ver como se le movían los genitales mientras el guapo Fabio se secaba su melena ondulada. Ese pelo, con un poco de barba daba un aire agresivo a Emilio. Fabio le daba un poco de medio pero le gustaba mucho verlo desnudo. Esos días que pasará con ellos prometen ser muy explosivos.
--¿te imaginas que se ducharán juntos?
Eso lo pone a 1000. Se imagina a él en el baño desnudo con los otros dos galanes. Todos desnudos. A solas en su cuerpo no hace más que pensar en Fabio. Se masturba con la imagen del cuerpo desnudo de los dos. Le encantaría ver a los dos desnudos en la ducha y si él está en medio mejor. Mira a su ranita.
--Tienes razón, Potter... Sería algo que no podría aguantar... me moría del placer...
Está tan excitado que no deja de salir en la cama.
--Con los dos me delataría... ¡¡pero sería maravilloso¡¡
Fabio llega a los tres días. Ya lo están esperando. Emilio ha ido con Leopoldo al aeropuerto. Le ha gustado estar a solas con él. Con disimuló pone su mano en el muslo de Leopoldo. Éste no dice nada y el chico la deja ahí todo el camino y está muy cachondo. Fabio está aún más guapo de lo que recordaba pero parece que los años no pasen por él. Está igual de joven que como lo recordaba.
--¡¡es guapísimo... es guapísimo...¡ --piensa.
Emilio se estremece al ver a los dos galanes juntos abrazándose con tanto cariño. Le excita muchísimo. Piensa que efectivamente si los viera a los dos a la vez desnudo duchándose juntos sería demasiado excitante como para que pudiera aguantarlo. Tomando de la mano a su hermano, Leopoldo lo acerca a Emilio.
--¿¿te acuerdas de mi hijo?¡
Emilio está haciendo un esfuerzo por mostrarse simpático. Le gustaría que entre él y su "tío" pasaran cosas ricas. Esas cosas que está deseando compartir con un hombre. Fabio se muestra simpático con su sobrino. Lo abraza y Emilio vibra. Siente todo el cuerpo del guapísimo Fabio y eso le gusta. Aunque de cara a su hermano Fabio se muestra simpático con el chico, le susurra al oído:
--a mí no me engañas, maricón de mierda... me das asco. No quiero que te me acerques, maricón.
Emilio se queda paralizado por el miedo y la sorpresa. La mirada de Fabio es muy agresiva y eso le da cierto temor. Se le ha roto el sueño. No sólo no tendrá nada con Fabio sino que ya no estará sólo con Leopoldo y Fabio le hará la vida imposible.
Emilio se queda paralizado por el miedo y la sorpresa. La mirada de Fabio es muy agresiva y eso le da cierto temor. Leopoldo se da cuenta que Emilio está muy tenso:
--¿qué te pasa, hijo?
Emilio no sabe qué decir. Mira con miedo a Fabio. Éste sabe disimular. Le guiña el ojo a Emilio:
--es tímido ¿no? pero vamos a ser muy buenos amigos.
Leopoldo se queda tranquilo. Fabio vuelve a abrazar a un desconcertado Emilio. Fabio es muy guapo y le gusta tocarlo pero le da miedo. De nuevo sin que su hermano se entere, Fabio amenaza a Emilio:
--si te veo cerca de mí... te mato.
Los dos hermanos se van abrazados, Emilio se queda atrás con la maleta. Nadie se acuerda de él aunque Emilio goza mucho con la vista de los traseros de los dos guapos hermanos. Fabio lleva unos jeans que le hacen una muy bella figura. Le remarcan el culo, los genitales. Le encanta el bulto que se le marca al caminar. Emilio desea desnudarlo..Se muere por verlo desnudo, por disfrutar ahora que es hombre con ese cuerpo que hizo las delicias de un niño. Leopoldo es el que conduce. Su hermano a su lado. Emilio solo detrás. Siente pena que Leopoldo ya no le haga caso pero por ver a los dos hermanos desnudos Emilio es capaz de hacer lo que fuera.
--¿qué tal el viaje?
--cansado pero bien. Estoy deseando meterme en una ducha..No voy a salir en horas.
Emilio siente que Fabio lo está mirando de reojo, como si supiera su secreto, como si supiera que lo está deseando.
Fabio no se hace esperar. Se ducha y Emilio queda deslumbrado. Su cuerpo es más joven, aunque no mucho que el de Leopoldo. A Leopoldo lo ama pero no cabe duda que el fornido cuerpo desnudo de su hermano menor para una noche de pasión también le vale. Fabio se ducha y luego se seca justo frente a la puerta. Con la toalla en la cabeza, Emilio tiene en primer plano la imagen de los genitales de Fabio. Se está masturbando con una vista de lo mejor. Lo está deseando. En el momento que se está viniendo, Fabio da una patada. A Emilio lo toma de sorpresa y abre la puerta del cuarto. Fabio lo mira con desprecio.
--¿que haces cerdo?
Emilio queda al descubierto espiando al hermano de su padrastro y masturbándose.. La mirada de Fabio es muy agresiva. Emilio siente deseo y miedo. Está totalmente desnudo y con la mano manchada de su semen que Fabio le obliga a chuparse a la fuerza mientras lo insulta. Emilio llora humillado y asustado.
--¿¿¡te gusta verme desnudo maricón?¡
Emilio está temblando. No sabe qué decir. Fabio lo tumba de un puñetazo. Emilio se toca el ojo asustado. Siente que esto es el fin. Lo que más le preocupa es lo que hará su padrastro cuando se entere. Emilio se levanta asustado. Fabio le habla tranquilo pero con mirada de odio:
–solo has cambiado en que ya la tienes grande.. Sé que te intentabas pajear mientras me duchaba y eras sólo un niño que tenías un gusano ahí. Ahora seguro que me violas. Te voy a hacer la vida imposible. Antes eras un niño y te iban a defender. Ya eres mayor de edad y te puedo acusar hasta con la policía. Hasta no te podía partir la cara pero ahora si puedo. Entonces todos me hubieran criticado a mí... pero ahora ¡tu padre se va querer morir...¡ ¡¡le vas a dar asco¡
Emilio no soporta la idea que su guapo padrastro lo desprecie.
--no se lo digas a tu hermano... --le suplica asustado.
Mientras deja que disfrute de su cuerpo desnudo. Fabio disfruta humillando a Emilio. Fabio le obliga a arrodillarse. Se siente poderoso:
--¿a tu padre también lo espías en la ducha? ¡Que depravado¡
--¡¡no a él no¡¡ --nervioso.
--no sé porque no te creo... --Fabio burlón.
--¡Es la verdad...¡ --Emilio desesperado.
--si claro... --con ironía-- Yo no le diré tu secreto pero tú me tendrás que divertir a mi.
–¿cómo? --jadeante.
Fabio le escupe en la cara. Le habla con desprecio:
--¡no como piensas, maricón, a mí no me gustan las locazas como tú¡¡ ¡¡me dan asco¡
Emilio se decepciona, ya que no puede estrenarse con su padrastro le gustaría hacerle con su guapísimo hermano.
--tú tendrás que decir que sí a todo lo que le diga a tu papito --Fabio burlón.
--pero...
--tranquilo... sólo es para divertirme..No le diré tu secreto.
Emilio no se fía pero tampoco puede hacer nada. Tiene que confiar en ese hombre desnudo que lo asusta y le hace sentir ganas de acostarse con los dos hermanos.

















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