martes, 1 de septiembre de 2026

Capitulo 15












Leopoldo sale de su casa, va con prisas para ir al trabajo. Justo en la puerta se topa con Enrique que lo espiaba por la mirilla.

--vaya, estoy sí que es una sorpresa.

Enrique ha escondido sus plumas. Esto tranquiliza a Leopoldo.

--buenos días, vecino.

Leopoldo pasa por su lado para ir al ascensor. Enrique le pellizca el culo:

--no he podido dejar de pensar en ti.Te veo y me pierdo --dice con pluma.

--¡estás loco¡¡ ¡¡nos pueden ver¡

Enrique se le acerca coqueto.

--Mi mujer duerme como una foca. No se entera de nada… ven a mí casa. Cogeme bien duro.

Leopoldo va hacia el ascensor que no llega. Enrique se pone delante de él. Los brazos a cada lado, Leopoldo está atrapado. No puede creer que a esas alturas de su vida le pasen esas cosas.

--creo que hay un malentendido.

--ningún malentendido.

A Leopoldo le toma de sorpresa, Enrique se le lanza y lo besa. Es un beso al que no responde pero Manuela estaba saliendo y los ve. Sufre una fuerte impresión. Ve a su marido y a su amante besándose. Queda en shock. Se desmaya en el acto. Leopoldo se aparta de Enrique dándole un empujón.

--¡¡Manuela. Manuela¡

Va hacia ella. Mira con reproche a Enrique:

--¡¡ves lo que hiciste¡¡

El culo en pompa de Leopoldo lo llama a gritos y le da una buena palmada:

--ya estoy harto de estar en el clóset, por ti me lanzaría a la piscina.

Leopoldo agarra a Manuela en brazos. Mira a Enrique molesto:

--¡¡te estás buscando que te rompa la cara¡

Enrique protege su rostro:

--¡¡cuando Manuela abra los ojos le diré que me he enamorado de ti, que la dejo por ti¡

Leopoldo no sale de su asombro. Fabio que se estaba acercando tampoco.

Leopoldo se ha quedado sorprendido por la propuesta de Enrique.

--¡estás loco¡

Leopoldo no le hace mucho caso. Toma en brazos a la mujer y como la puerta está abierta entra en la casa del matrimonio. 

Lleva a Manuela hasta su cuarto. Enrique lo sigue.

--Hablo en serio. Mi esposa y yo hace tiempo que tenemos vida separadas. Hace años que no tenemos sexo. Creo que ella se acuesta con otro tipo, yo no la dejaba porque no quería aceptar mi lado gay pero contigo es diferente. Contigo quiero todo.

Leopoldo mira sorprendido a Enrique. Se pregunta si debe sospechar que él es el hombre con el que se acuesta su mujer. No, no cree que quisiera tener sexo con el amante de su esposa. Lo ve morboso pero no cree que tanto. Leopoldo imagina la cara de Manuela cuando en vez de dejar ella al marido por él, el marido la deja a ella por él. Leopoldo busca algodón, alcohol. Se mueve con familiaridad en la casa.

--¿has estado antes en mi casa?

--No claro que no... --miente Leopoldo nervioso mientras atiende a Manuela para que recobre el conocimiento.

--Es que parece que sepas dónde está todo... ¿Sabías cual es el cuarto de mi esposa?

Leopoldo fuera una sonrisa:

--si supieras la veces que me he tirado a tu mujer en esta cama --dice para sí.

No quiere enfrentarse abiertamente con el marido de su amante.

--fue casualidad.

Manuela recobra el conocimiento. Leopoldo la mira con cariño. Enrique la mira indiferente. Leopoldo acaricia la cabeza de su amante:

--¿estás bien?

Manuela mira a Leopoldo horrorizada:

--¡¡no me toques,eres un cerdo¡

Manuela se levanta de la cama. Se va apartando de él como si fuera peligroso. Él la mira con tristeza y habla con dulzura:

--Manuela, soy yo. No me tengas miedo.

Manuela no permite que se le acerque. Se va alejando de él:

--¡¡eres una bestia¡¡una bestia¡

Leopoldo está desesperado, trata que Manuela comprenda que él no es gay.

--¡¡Manuela, lo que viste no es lo que parece¡







Enrique saca la pluma por primera vez ante su esposa, le toca el culo a Leopoldo:

--Leopoldín no mientas. Los dos somos gays, nos gustamos. --Enrique muy femenina.

Leopoldo mira a Enrique molesto:

--¡¡a mí no me metas  en el mismo saco que a ti¡

--¡pues ayer en el antro gay bien que nos divertimos¡

Y da detalles de la verga del hombre que la mujer conoce a la perfección. Manuela está pálida. No puede creer que su amante y su marido se acuesten. Manuela abofetea a Leopoldo:

--¡¡eres asqueroso,no te quiero ver más¡

--Manuela, ¡¡yo no soy gay¡ –Leopoldo desesperado.

Enrique se pone entre ellos.

--¡¡y tú porqué le tienes que dar explicaciones a esta boba¡

Con desprecio Manuela le da un bofetón a Enrique:

--¡¡esta boba es tu esposa¡

Parecen dos hembras, Enrique que ante su familia era un hombre recto y duro ahora se muestra débil y afeminado.

Manuela se enfrenta a su esposo:

--¡¡no entiendo como puedes ser tan cínico¡ ¡¡renegaste de tu hijo por algo que tú eres también¡ ¡¡eres una basura¡

Con voz de loca Enrique dice:

--¡¡y tú una puta, sé que te acuestas con otro hombre¡

Manuela y Leopoldo se miran con cierta complicidad. Él confía en que ella se dé cuenta que no es el momento de hablar. Que no complique las cosas. Leopoldo sonríe tímidamente. Muy herida Manuela le dice:

--No... No es ningún hombre.

Leopoldo está muy triste:

--Manuela tenemos que hablar a solas.

Enrique no presta atención a los gestos de cariño de Leopoldo a Manuela, sólo piensa en el culo de éste.

--¿como que no es un hombre?¿eres lesbiana?

Manuela está pálida. Mareada.

--me falta el aire... ¡¡me voy de aquí¡

Leopoldo la ve muy mal. Trata de animarla.

--¡¡no me toques¡

Manuela se va hacia la puerta. En el rellano Fabio lo está escuchando todo divertido. Nadie le hace caso. 

--Manuela, !No te puedes ir así!




Enrique le pega un buen agarrón a Leopoldo en el trasero:

--al fin libre mi amor.

Manuela se va asqueada. Leopoldo tumba a Enrique de un puñetazo.

--¡¡ya he tenido mucha paciencia¡

Se va tras Manuela. Enrique en el piso muy dolido:

--¡¡bruto¡

Fabio se ríe. Se va detrás de su hermano para ver cómo sigue la historia. Manuela baja por las escaleras. Leopoldo detrás de ella.

--¡Manuela tú me conoces,sabes que soy macho¡ ¡¡no puedes creer que soy gay¡

Manuela sigue bajando:

--¡Enrique me dio dos hijos¡ ¡¡tampoco lo pensé de él¡

Leopoldo se le adelanta a ella. La agarra de los brazos. Está desesperado.

--¡¡no me digas que en la cama no sentías conmigo más que con él. Sé que tu primer orgasmo lo tuviste conmigo. Me lo confesaste. Tú más que nadie debe saber que no soy gay¡

Manuela mira a Leopoldo lloroso:

--se estaban besando...

--No, él si me estaba besando. Yo no respondí ¿o sí?

--No --Manuela aturdida-- pero estabas en un bar gay... con él..

--Si bueno y qué... que tenga amigos gays no quiere decir nada.. Tu marido me vio y se le metió en la cabeza ligar conmigo.

Manuela se lleva las manos a la cabeza.

--¡¡esto es monstruoso¡

Leopoldo se ha dado cuenta en ese momento. La estaba perdiendo y se da cuenta de lo importante es que para ella.

--¡te amo Manuela¡

Lo dice sin pensar. A él le sorprende tanto como a ella. Manuela la mira emocionada:

--Leopoldo...

Él le pone las manos en las mejillas:

--¡¡eres la segunda mejor a la que amo, si te pierdo me mato¡

Manuela se derrite en sus brazos y se besan apasionadamente. Leopoldo está emocionado. Fabio los observa de lejos. No le gustan los finales felices. Sonríe con cara de malo. Se le ha ocurrido una travesura para molestar a su hermano. Para divertirse un rato...




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