martes, 1 de septiembre de 2026

Capitulo 16

 








Leopoldo y Manuela son felices. Se están besando. Leopoldo se ha dado cuenta de como ama a esa mujer. La acaricia, no se cansa de besarla. De hablarle con amor.

--¿En serio me amas?

Leopoldo la llena de besos y de caricias:

--¿En serio lo dudas?

Manuela está feliz en brazos de su amante.

--Es que siempre estabas tan distante. 

Leopoldo la mira con una dulzura irresistible. Ella se aferra a él. Necesita creerlo.

--pero es que ver a tu marido y a tu amante besándose es muy fuerte. Lo debes entender.

Él la tiene estrechada entre sus brazos. Le acaricia el pelo. Es muy cariñoso con ella.

--¿y crees que para mí fue fácil? Pasé el peor mal rato de mi vida.

--Eso te pasa por ir a esos lugares de perversión.

--No hables así. Encontré a tu hijo, él te necesita.

Manuela se tapa los oídos:

--¡¡no quiero oírte¡ ¡¡no quiero oírte¡

Leopoldo trata de calmarlo:

--Tu hijo es estupendo. No seas como su padre.

Después de haber descubierto que su marido es homosexual lo que menos quiere Manuela es recordar que su hijo , es gay.

--La homosexualidad me da asco. Es una maldita enfermedad pero que el cáncer

.Todos los gays deberían estar muertos.

--No hables así. Mi hijo es homosexual y yo estoy orgulloso de él.

Manuela mira a Leopoldo incrédula:

--¿¿¡qué cosa dices?¡

--Si quieres saber la verdad fui al antro con él..ñ

Manuela empuja a su amante. Lo mira decepcionada:

--¡¡entonces sí eres gay¡

Manuela está muy alterada, Leopoldo trata de acariciarla pero ella no se deja.

--Manuela ¿crees que a tu hijo le gustaría saber que has tenido un amante?

--¡tengo derecho a vivir mi sexualidad de la manera que yo quiera¡

--¿y tu hijo no?

Manuela tiene miedo a lo desconocido:

--Yo creo que a mi hijo le han llenado la cabeza de cosas raras y basura. Ha caído en las garras de una mafia.

Leopoldo está triste. Le duele que su amada sea tan intolerante.

--No será tu hijo ¿no?

--¿De qué hablas?

--No sé a lo mejor tu hijo ha llevado al mío por el mal camino.

--¡¡que tontería¡ ¡¡nuestro hijos están en el buen camino y  te recuerdo que el mío es el menor¡ ¡¡Emilio no sale de su casa sino para ir a la universidad¡ ¡¡es un chico muy tímido.. Es tu hijo el que echaste de tu casa , del que no sabes nada¡

--¿qué quieres decir? --dice ella alterada.

Leopoldo la abraza con fuerza pero ella se aparta de él.

--Mi amor... ¿vamos a discutir por tonterías?

--¡la homosexualidad no es una tontería. es una enfermedad muy grave¡

--la sexualidad es maravillosa sea como sea.

--¿¡eres gay verdad?¡

Manuela le habla escandalizada. Él se ríe.

--No puedes pensar eso de mí después de las cosas que te he hecho en la cama... --dice pícaro-- tú misma me dijiste que conmigo aprendiste a gozar del sexo, que tu esposo era demasiado suave ¿no?

--si bueno...

--¿y no te das cuenta porqué?

Manuela lo abraza:

--Sé que tal vez tendré que aceptar que mi hijo sea diferente. Que remedio. Bastante desgracia tiene él con ser así.

Leopoldo se aparta de Manuela. Se lleva las manos a la cabeza.

--¡escúchate lo que dices¡ ¡¡tu hijo es muy  normal lo único anormal en él es una madre intolerante y un padre repugnante!

Leopoldo abraza a Manuela:

--¿qué más te da a ti con quien se acueste tu hijo?

--¡¡es que esa gente siempre trae muchas enfermedades, lo pillan todo por degenerados y se lo merecen¡

--estás equivocada. La promiscuidad no tiene nada que ver con ser homosexual.y para algo existe el condón...

Manuela se tapa los oídos:

--¡¡no quiero seguir hablando de eso¡

Leopoldo destapa los oídos a su esposa:

--pues tendrás que hacerlo, sino te estás perdiendo de un muchacho estupendo

Manuela lo mira lloroso:

--No puedo entender que mi hijo renuncie a ser padre --Leopoldo le iba a decir que no tiene porqué pero prefiero no agobiarla más-- Neme tuvo novia, era feliz... ¿qué lo hizo cambiar?

--que se dio cuenta que su felicidad estaba en un hombre. Tal vez se enamoró, si tú te hubieras sentado a platicar con él te habrías enterado. No sé conocer con quien anda.

--¡¡no, no. Yo no podría aceptar a un tipo que coja con mi hijo¡ ¡¡sentía desprecio por él y toda su familia por traer el mundo a un. Degenerado¡

Leopoldo traga saliva. Si supiera que si hijastro se acostó con su hijo las cosas se empeoraría. Manuela se va calmando. Leopoldo la abraza:

--sería bueno que te informaras sobre el tema, creo que es la ignorancia la que nos hace rechazar las cosas.

Manuela se refugia en él. Lo abraza con fuerza.

--puede ser pero es que no puedo entender como un chico que tiene novia se hace gay.  Podría entender la homosexualidad por capricho del destino pero ¡¡no porqué sea uno quien lo elija¡ ¡¡mi hijo pudo hacer una familia bien bonita y eligió el camino equivocado¡

Leopoldo resopla. Se da cuenta que le va a costar mucho que Manuela comprenda como son las cosas en realidad. Van hacia la calle para que Manuela se calme. Pasa un joven. Afeminado. Leopoldo no lo conoce pero el desconocido vio a Leopoldo en el antro. Le gustó aunque no se atrevió a acercarse a él. Le gusta verlo en la calle. Le guiña el ojo y le dice:

--adiós guapetón... --en un tono muy femenino.

Pasa de largo. A Leopoldo hasta le parece gracioso si no fuera por el momento. Manuela se pone como loca.

--¡¡¿¿quien es? ¡¡¿¿Porqué te ha dicho estas cosas?

Leopoldo se le ríe:

--Yo que sé,  un tipo que le he gustado..Ya Manuela.¡no me gusta que seas tan homófoba¡

Leopoldo la quiere abrazar pero ella no se deja.

--¡¡no sé qué cosa sea eso pero a mí no me gusta que seas gay¡

Leopoldo la agarra de la mano:

--¡¡suéltame¡

--¡¡te demostraré que no soy gay¡

--¿así?

Él la mira seductor.

--te haré el amor como nunca te lo han hecho.

Ella está molesta. Lo abofetea. De pronto siente un mareo y se desmaya en los brazos de él.




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